Los muertos (del gabinete) de Calderón

La Otra Opinión |
13-11-2017 03:03 PM

El pasado viernes 11 de noviembre se cumplieron seis años de la muerte del entonces Secretario de Gobernación, Francisco Blake Mora.

Blake viajaba a bordo de un helicóptero hacia Cuernavaca, para inaugurar la Asamblea General Ordinaria de Impartidores de Justicia. Pero a los pocos minutos de haber despegado del Campo Marte en la capital del país, la neblina y la escasa visibilidad provocaron que el piloto se estrellara contra un cerro ubicado en el poblado de Santa Catarina Ayotzingo, municipio de Chalco, Estado de México.

Perecieron también el subsecretario de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos de la Segob, Felipe Zamora; el director de Comunicación Social, José Alfredo García Medina; y la Secretaria Técnica de la oficina de Blake, Diana Miriam Hayton, además de cuatro oficiales militares.

Blake fue el segundo Secretario de Gobernación cuya pérdida le tocó sufrir a Felipe Calderón. Tres años antes, el 4 de noviembre de 2008, falleció Juan Camilo Mouriño, también en un accidente aéreo.

Mouriño viajaba de vuelta a la Ciudad de México desde San Luis Potosí, cuando el piloto de su avión cometió un error y no mantuvo la distancia indicada con otra aeronave, lo que generó turbulencia e hizo caer el avión.

No sólo fueron dos colaboradores, sino dos amigos a quienes perdió el presidente.

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AMLO y Aureoles, del amor al odio

Otro día que seguramente no es recordado con alegría por los michoacanos --incluídos el presidente Felipe Calderón y su hermana Luisa María-- es el 13 de noviembre, también de 2011.

Aquél día se celebraron las elecciones de gobernador en Michoacán, con triunfo del priista Fausto Vallejo, quien no sólo no concluyó su periodo por motivos de salud, sino que además, hundió al estado en una crisis de seguridad que incluyó: el empoderamiento del cártel de Los Caballeros Templarios, el surgimiento de autodefensas que intensificaron los niveles de violencia, y la intervención gobierno federal --ya en tiempos de Enrique Peña Nieto-- a través del Comisionado Alfredo Castillo.

En segundo lugar de esa elección quedó precisamente “Cocoa” Calderón, y en tercero Silvano Aureoles, quien cobró revancha ganando las elecciones de 2015, aunque haciendo un gobierno casi tan malo como el de Vallejo.

Por cierto, el los previos a la elección de 2011, el 9 de noviembre, Andrés Manuel López Obrador acudió al cierre de campaña de su entonces amigo Silvano, y le dio su apoyo desde el templete. Ahora, el tabasqueño acusa al Michoacano de haber sido “achichincle” de Peña Nieto, ya que en 2012, desde la Cámara de Diputados, Aureoles avaló la Reforma Energética. Mientras que el michoacano dice que el tabasqueño es un “caudillo” que “engaña a los mexicanos. ¡Cómo cambian las cosas!

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Narro: ¿De la reelección a la elección?

También hace seis años, el 10 de noviembre de 2011, José Narro fue reelegido por los 15 miembros de la Junta de Gobierno de la UNAM para encabezar la Rectoría por segundo periodo consecutivo.

Permaneció en el cargo hasta 2015, y a partir de 2016 se integró al gabinete de Enrique Peña Nieto como Secretario de Salud. Ahora de cara a 2018, es uno de los cuatro “ases” del presidente para la sucesión presidencial. aunque también se le menciona como posible candidato a la jefatura de Gobierno o a una senaduría. En cualquier caso, parece que su destino es tomar parte activa en las próximas elecciones.

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La coalición en la praxis

También por aquellos días, el 7 de noviembre de 2011, Francisco Labastida, Cuauhtémoc Cárdenas y Diego Fernández de Cevallos acudieron a la presentación del ensayo “El futuro es hoy. ¿Para qué queremos ganar?” del entonces precandidato presidencial del PRI, Manlio Fabio Beltrones.

En el evento, Labastida, Cárdenas y Fernández de Cevallos hablaron sobre la necesidad de formar un gobierno de coalición en la elección de 2012.

Curiosamente, todos ellos fueron candidatos presidenciales, pero ninguno fue capaz de dejar de lado sus aspiraciones personales para postular a un candidato de coalición PAN- PRD, PAN-PRI o PRI-PRD.

Pero quienes sí llevarán la coalición electoral a la práctica son los líderes del PAN, Ricardo Anaya, y del PRD, Alejandra Barrales. Y es que ninguno tendrá que renunciar a sus aspiraciones personales. Por el contrario, esa alianza es su boleto a la candidatura presidencial y a la de jefe de Gobierno, respectivamente.

 

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