Rusia en nuestras elecciones

Pablo Hiriart |
13-11-2017 09:20 AM

Rusia intervino en las elecciones estadounidenses, de acuerdo con cuando menos 17 agencias de seguridad e inteligencia de ese país.

En los recientes comicios en Holanda los servicios encubiertos rusos hackearon el sistema de cómputo. Francia también padeció la injerencia rusa.

Todas las intervenciones rusas en procesos electorales extranjeros en fechas recientes han sido en favor de candidatos populistas, desde Donald Trump hasta Marine Le Pen.

Aquí en México, los organismos de propaganda del gobierno de Vladimir Putin, como el canal de televisión Russia Today, hacen proselitismo en favor de Andrés Manuel López Obrador, con la misma energía con que promueven la revolución bolivariana de Nicolás Maduro en Venezuela.

Quieren hacer ganar a López Obrador el próximo año, o en caso de que la tendencia electoral no le favorezca, existe el riesgo de que intenten hackear el sistema de cómputo del INE y desestabilizar a México, el vecino estratégico de Estados Unidos.

El INE está indefenso ante esa circunstancia.

Un ariete de la campaña rusa en favor de AMLO es –como ellos lo presentaron– “nuestro hombre en México”, el asesor de López Obrador para asuntos internacionales, John Ackerman.

Pero la propaganda de Russia Today es únicamente lo que está en la superficie, lo que se ve, pues bajo el puente corren aguas mucho más obscuras.

Fernando García Ramírez, colaborador de EL FINANCIERO, ha descrito el modus operandi de Russia Today en favor de AMLO y el intento del gobierno ruso por intervenir en nuestras elecciones.

A cambio ha recibido burlas del propio embajador Eduard R. Malayán, quien apuntó en una carta a este diario que en las redacciones se “movilizaron a todos los expertos ficticios para que intimidaran a los mexicanos con unas amenazas falsas para no permitir el acercamiento de los dos países”.

No es así. El problema no es el bienvenido acercamiento con su gran país, sino la propaganda abierta de Russia Today en favor del candidato presidencial populista.

Y, sobre todo, el riesgo del hackeo del cómputo electoral.

De acuerdo con el INE –nos dice García Ramírez–, el mayor número de accesos a la página www.votoextranjero.mx –el portal oficial desde el que se podrá votar en el exterior en los comicios presidenciales de julio–, proviene de computadoras instaladas en San Petesburgo.

Ante ese dato y la intromisión rusa en los comicios de algunos países, el embajador tiene un argumento endeble: “¿Y no se le ocurre al estimado autor (García Ramírez) que todos esos ataques por todo el mundo pueden ser organizados por algunas instituciones interesadas del Occidente, que deliberadamente se llevan a cabo del territorio de Rusia?”

Pobre Rusia, inerme e indefensa. Sí, cómo no.

La embajada soviética en nuestro país fue una de las más grandes en el mundo, nos recuerda Shannon O‘Neil, investigadora senior del Consejo de Relaciones Exteriores de Nueva York. Aquí estaban los centros de entrenamiento de la KGB y la GRU, de inteligencia militar.

¿Se desmanteló el aparato de espionaje continental ruso operado desde la colonia Condesa? Ackerman y sus amigos de Russia Today nos lo podrían aclarar.

Y Gilberto López y Rivas, otro lopezobradorista que operó como espía de los servicios de inteligencia del Ejército soviético en Estados Unidos.

Shannon O’Neil advierte que “una campaña de desinformación rusa fácilmente podría exagerar y amplificar esos incómodos sentimientos (de una parte de la sociedad mexicana) en beneficio de candidatos anti Estados Unidos como López Obrador”.

Apunta: “México parece extremadamente vulnerable a la misma interferencia rusa que ocurrió en la elección estadounidense de 2016”.

En julio, concluye O’Neil, los mexicanos “deben elegir solos, sin la influencia de agitadores extranjeros que tienen otros objetivos en mente”.

Y esos objetivos son romper la interrelación creciente entre México y Estados Unidos –que va mucho más allá de Trump–, y ponernos en la órbita bolivariana a través de un populista como López Obrador.

 

Tags:

Expediente Político

Ricardo Alemán

Anaya: un cerillo apagado

21-11-2017 06:00 AM
José Contreras