Aniversario de la Tragedia

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Este primero de julio se cumple un año de la más grande tragedia que le ha tocado vivir a nuestra patria, en su accidentada vida política.

Nuestro país ha pasado por cambios de régimen, con distintas tendencias políticas, de una manera no siempre tersa, sino más bien, con agitación de por medio, pero nunca nos había tocado en suerte, vivir cosa semejante.

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Y es que si bien hemos pasado de un gobierno con cierta tendencia, a otros, de diferente orientación, nunca entre la población y entre los distintos sectores de nuestra vida social, había prevalecido, como hasta ahora, tanto temor e incertidumbre.

Y es que hay que decir, que el desasosiego y la zozobra prevalecientes en la sociedad mexicana, son provocados por la incertidumbre, por la falta de rumbo, por la notoria inexperiencia y la acusada improvisación que caracterizan a la administración federal en turno.

Porque México no está para que nadie aprenda sobre la práctica, ni mucho menos, para que nuestro gobierno adquiera experiencia descomponiendo, situación que si fuera de buena fe y contase con el beneplácito nacional, sería lo de menos.

El problema es que amplísimos sectores de nuestra sociedad sienten que el timón de la nave nacional, está en manos de un capitán bisoño, caprichoso y además carente de razón y de prudencia, situación análoga a la de un chamaco maleducado, que conduce un poderoso deportivo, en completo estado de ebriedad. Así sentimos muchos, lo que ocurre con quien lleva el timón de la nave mexicana.

Y del mismo modo, que puede avizorarse un tremendo desaguisado, cometido por quien conduce un auto a toda velocidad y bajo los influjos del alcohol, de la misma manera, podemos esperar los peores resultados y las más negativas consecuencias, de quien gobierna un país, sin tener la capacidad para poder tomar las decisiones convenientes y para peor, acompañado de un equipo integrado por mediocres e incapaces.

A un año del triunfo del lopezobradorismo, no podemos esperar nada bueno de alguien que no solo ha demostrado hasta la saciedad su ineptitud e incapacidad, sino que además ha dividido y enfrentado a la población y dejado el prestigio nacional por los suelos, gobernando a base de caprichos y disparates.

Pero para complicar aún más el panorama, porque siempre se puede ir peor, ha quedado demostrado de manera fehaciente, que no solo son ineptos e incapaces de cumplir todo lo que ofrecieron, sino que además son peor de corruptos que quienes les antecedieron y que harán todo aquello que aseguraron que nunca iban a hacer.

De tal suerte, que no solo nos encontramos con adjudicaciones con un acentuado tufo a corrupción, sino que además ya esta en marcha un escandaloso y amenazante endeudamiento, de proporciones épicas, con 26 bancos.

De igual manera que Nerón cantaba demencialmente bajo el influjo de su lira, a la vista del incendio de Roma, López Obrador ríe y chacotea como alienado, cobijado por las hordas de sus chairos, que se carcajean insanamente ante el marco del desastre nacional. Y vendrán cosas peores…

Dios, Patria y Libertad