El secretario de Turismo de AMLO: sus vínculos con Mancera, el #YoSoy132 y Slim

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Para ocupar la titularidad de la Secretaría de Turismo durante su gobierno, Andrés Manuel López Obrador nominó a un personaje con amplia experiencia y reconocidos logros en el sector que encabezará a partir de diciembre: Miguel Torruco Marqués.

 

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Pasado “mancerista”

El cargo más reciente en el currículum de Torruco —antes de sumarse formalmente al equipo de AMLO— es el de Secretario de Turismo de la Ciudad de México, puesto que ocupó entre 2012 y 2017 durante la administración como jefe Gobierno de Miguel Ángel Mancera.

Durante su gestión, Torruco logró posicionar la Ciudad de México como el destino más visitado en México y América Latina con turistas hospedados en hotel, según él mismo presumió al dejar la dependencia. Asimismo, analistas en la materia reconocen que logró proyectar a la CDMX no sólo como un destino de negocios, sino además, como una urbe cosmopolita donde también se puede vacacionar.

Sin embargo, el “negrito en el arroz” de la gestión de Torruco en la Secretaría de Turismo capitalina no fueron los resultados, sino que “servía a dos amos”.

Durante los últimos meses como parte del gabinete de Mancera, Torruco Marqués se desempeña paralelamente como asesor en materia turística de Andrés Manuel López Obrador, quien ya diseñaba el “Proyecto de Nación” para lanzar su tercera candidatura presidencial.

Por lo anterior, Mancera —entonces también “suspirante” presidencial— le pidió la renuncia a Torruco, argumentando que “la ciudad requiere funcionarios de tiempo completo y no de personas que la mitad de su tiempo se dediquen a realizar cosas que no están dentro de su función”.

 

Torruco y el #YoSoy132

Pero el cambio de bando de Torruco —del “mancerismo” al “obradorismo”— resultó todo, menos sorpresivo.

Previamente a la elección presidencial de 2012, el tabasqueño ya había anunciado que, de llegar a la presidencia, Torruco sería su secretario de Turismo. Pero tras la derrota de AMLO, fue Mancera quien lo incluyó en su gabinete.

Por cierto, en las campañas de aquel año, Torruco Marqués fue vinculado al movimiento #YoSoy132, puesto que su hijo, Miguel Torruco Garza fue uno de los estudiantes de la Universidad Iberoamericana que participó en la protesta en contra de Enrique Peña Nieto en mayo de 2012.

De acuerdo con el periodista Rubén Cortés —quien en una de sus columnas citó al ex consejero del PRD, Hilario García Valdés— Torruco Garza “maniobró con recursos de esa universidad (la Ibero) a favor del movimiento”. Además, el periodista José Contreras constató que el hijo de Torruco Marqués fue de los orquestadores de la protesta, ya que “ordenó imprimir cientos de caras del ex presidente Salinas, las cuales fueron usadas como máscaras durante la visita de Peña Nieto”.

El presunto financiamiento del movimiento en contra de Enrique Peña Nieto por parte de Miguel Torruco —quien para aquél entonces ya había sido “destapado” por AMLO para ocupar la Secretaría de Turismo— levantó suspicacias.

 

Consuegro de Slim

Otro dato interesante sobre el futuro secretario es su parentesco político con Carlos Slim. Su hija, María Elena Torruco, es esposa de Carlos Slim Domit, hijo del multimillonario.

Sin embargo, Torruco tiene su propia fortuna. En 2016, como Secretario de Turismo de la CDMX, declaró —en su “3 de 3”— poseer bienes por 63.5 millones de pesos, monto superior al declarado por el entonces jefe de Gobierno, Miguel Mancera (43.5 millones).

Pese a la polémica desatada en su momento, a Torruco Marqués nunca se le ha relacionado con ningún escándalo de corrupción. Proviene de una familia acaudalada —es hijo de dos actores de la época del cine de oro mexicano: María Elena Marqués y Miguel Torruco Castellanos— y ha tenido una exitosa carrera en el sector hotelero: como licenciado en Administración Hotelera y Restaurantera por la Escuela Mexicana de Turismo, encabezó la Confederación Panamericana de Escuelas de Hotelería, Gastronomía y Turismo y presidió la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles.

Con esas credenciales, Torruco tendrá como uno de sus principales encargos cumplir con una de las promesas más complejas y polémicas de López Obrador: la construcción del Tren Maya, con una extensión de mil 500 kilómetros en sólo cuatro años y un costo de apenas 120 mil millones de pesos.

Como dato extra: en 2012, EPN ofreció construir el Tren México-Toluca, con una extensión de sólo 58 kilómetros, y un costo de 59 mil millones de pesos; proyecto que evidentemente no será finalizado este sexenio.

¿Le alcanzarán a Torruco el dinero y el tiempo para cumplir con la promesa de AMLO?