LAS CONSECUENCIAS PSICOLÓGICAS DE VIVIR CON MIEDO. LA INSEGURIDAD EN MÉXICO

-Publicidad-

“De regreso a mi casa en el transporte publico; de repente me doy cuenta que estábamos entre dos fuegos, una situación horrible, de estruendos, sin poder escuchar nada, todos en el suelo. Metí la cabeza debajo de un asiento y me puse mi maletín cerca del corazón. Todos en el camión estábamos  encomendándose a Dios, rezando al mismo tiempo un Padre Nuestro. Como podíamos, marcábamos el celular, comunicándonos con nuestras familias. A mi familia les dije que los quería mucho, que si no lograba salir de esta situación, que se cuidaran mucho, y que permanecieran unidos”.

Lo anterior es un fragmento del testimonio de una persona que al igual de muchas otras, el pasado jueves 24 de octubre mientras hacían su vida cotidiana fueron sorprendidas por la balacera que se desató en Culiacán Sinaloa tras la detención de Ovidio Guzmán.

-Publicidad-

Frente a experiencias caracterizadas por la presencia de una intensa violencia, odio y muerte —eventos traumáticos—, surgen cuestionamientos tales como: ¿Qué consecuencias produce en el ser humano la exposición a eventos traumáticos?, ¿Es posible regresar a la normalidad?, ¿Es normal vivir con miedo?

La exposición a eventos traumáticos va a tener como consecuencia el síndrome de estrés postraumático, el cual se define en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales IV (DSM-IV-TR ) como: 

  1. Consecuencia de haber presenciado uno (o más) acontecimientos caracterizados por muertes o amenazas para su integridad física o la de los demás.
  2. La persona ha respondido a tales acontecimientos con temor,  desesperanza y horror intenso. 

Cuando el ser humano se ve expuesto a un acontecimiento violento en donde la propia vida se ve amenazada por un peligro inminente y en donde se piensa que el único camino es la muerte; la persona va a desarrollar un miedo permanente, como si todo el tiempo su vida estuviera en peligro como el caso de las personas que estuvieron presentes en la balacera de Culiacán.

Las personas que presentan estrés postraumático pueden llegar a experimentar recuerdos recurrentes del acontecimiento. Los recuerdos son provocados por imágenes, lugares, percepciones  —olores, ambientes— que le producen la sensación de estar viviendo nuevamente el evento. 

También pueden presentar alteraciones en el sueño tales como insomnio o pesadillas. Igualmente padecen de sensibilidad emocional, la persona puede mostrarse irritable, presentar de manera espontánea estallidos de llanto sin aparente justificación, o por el contrario presentar ataques de ira.

La consecuencia directa del estrés postraumático es la ansiedad, misma que se manifestará de diferentes maneras:

Una forma puede ser a través de la evitación, en donde el sujeto va a empezar a experimentar la necesidad de evitar pasar o acudir a los lugares semejantes a donde tuvo efecto el evento traumático existiendo la posibilidad de llegar a desarrollar algún tipo de fobia.

Ejemplo de ello es la  agarofobia, caracterizada por la ansiedad que provoca el acudir a lugares abiertos,  lo que imposibilitaría a la persona para salir de casa incluso para asistir a trabajar. 

Otra forma de manifestación de la ansiedad es mediante la necesidad de control. Por lo general, los eventos que resultan traumáticos no se pueden controlar; es entonces que el sujeto intenta sentir que sí puede y el control lo deposita en otras situaciones como pueden ser la limpieza, el orden, la puntualidad, la ingesta de alimento, desarrollando así conductas obsesivas y hasta trastornos de alimentación.

Los ataques de pánico son otra forma de manifestación de la ansiedad; en donde el sujeto puede experimentar taquicardia, sensación de ahogamiento, pánico elevado, sudoración que si se hacen frecuentes, puede llegar a impedir que el sujeto continúe con su vida cotidiana.

Para enfrentar los síntomas del estrés postraumático, es necesario que la persona afectada acuda con el médico psiquiatra quien evaluará la necesidad de la ingesta de medicamento. Igualmente es indispensable asistir a una psicoterapia en donde la persona pueda elaborar el miedo y aceptar que ya nada es igual y que no se puede vivir con miedo.

Pero, ¿cómo vivir sin miedo en nuestro país en donde el bienestar y la seguridad de la población es sólo un discurso que utilizan sus dirigentes para tratar de cubrir la ineficiencia de su liderazgo? La pregunta queda abierta….