¡VENGANZA, VIOLENCIA Y TERROR; SIGNOS DE AMLO!

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La venganza, la violencia y el terror han sido, en la historia de la humanidad, los signos característicos de las tiranías de todos los tiempos.

Por ejemplo, el fascismo italiano, del que siguieron el fascismo alemán y el fascismo español, tuvieron en Benito Mussolini al tirano por excelencia; el dictador que mantenía el orden mediante la venganza, la violencia y el terror extremo, con grupos paramilitares como los llamados camisas negras.

Durante las dictaduras latinoamericanas –en Argentina, Chile y aún hoy en Venezuela–, la venganza, la violencia y el terror han sido y siguen siendo los principales instrumentos de represión y control social.

Y viene a cuento porque en el México de hoy, en el gobierno de López Obrador, parecen instaladas la venganza, la violencia y el terror, como formas privilegiadas “de gobierno”.

La venganza contra enemigos y adversarios; la violencia contra los ciudadanos en general y el terror como mensaje de miedo que paraliza toda posible respuesta social.

Y no, no se trata de un escenario imaginario y menos de una hipótesis descabellada. La terca realidad es implacable y no deja lugar a la teoría de la casualidad. ¿Lo dudan?

1.- El primer mensaje de venganza, violencia y miedo lo vimos a los pocos días de iniciado el actual gobierno. Por causas que nadie en el gobierno de Obrador ha querido investigar, se desplomó el helicóptero donde viajaba la gobernadora de Puebla, Martha Érika Alonso y su esposo, el senador Rafael Moreno Valle. Nadie sabe si fue un atentado o un accidente. Lo que sí se sabe es que perdieron la vida los más poderosos opositora a López Obrador.

2.- Apenas inició el sexenio de AMLO y arrancó la persecución contra algunos de los más visibles enemigos del presidente; los empresarios Alonso Ancira, Juan Collado y Carlos Ahumada, los tres vinculados a decisiones y momentos que significaron un obstáculo importante a los afanes de Obrador por alcanzar la presidencia de la República. En los tres casos, está a la vista de todos, la venganza y la persecución que pretende ser ejemplar; es decir, se manda el mensaje de terror a los adversarios del sector empresarial.

3.- En cuanto a ex servidores públicos el caso emblema para el gobierno actual era el de Emilio Lozoya, el ex director de Pemex que ha sido perseguido por todo el mundo, junto con su familia, en otra acción que busca ser ejemplar. 

4.- Sin embargo, hoy el caso más grosero y más burdo es la venganza y la violenta persecución desatadas desde la casa presidencial contra Rosario Robles, a quien en medio de un grotesco montaje judicial, ayer se envió a prisión. Robles es inocente, pero también su caso es utilizado por el gobierno de Obrador para mandar un mensaje de terror y miedo a todos los adversarios políticos que piensan –como dice el presidente a sus cercanos–, “pasarse de la raya” y “no respetar al presidente”.

Está en marcha, por todos los frentes posibles, la política de la venganza y la violencia; la misma venganza y violencia que ejerció el propio presidente contra medios y periodistas críticos; contra Ministros de la Corte, contra empresarios y directores de órganos autónomos.

5.- Pero además, la violencia y el terror se mueven por vías alternas. ¿Cuál es el mensaje que mandan el presidente Obrador y su gobierno, cuando ponen a remate la casa del chino mexicano Zhenli Ye Gon a pocas horas de que el propio presidente promulgó la Ley de Extinción de Dominio?

El mensaje está a la vista de todos; cualquier ciudadano que sea señalado por un delito imaginario puede ser despojado.

6.- Pero no es todo. Las bandas criminales han escalado la violencia a niveles de terror y total impunidad. Los casos más recientes se produjeron en Michoacán, Veracruz y Ciudad de México. En Michoacán fueron torturados, asesinados, desmembrados y esparcidos en Uruapan los cuerpos de 19 personas. En Veracruz se repitió la historia y por todo el estado aparecen cuerpos desmembrados, mientras que en Ciudad de México el terror se apodera de las otrora zonas exclusivas, como la Plaza Artz.

¿Qué mensaje envía el presidente Obrador cuando dice –ante la mayor violencia en eventos criminales en todo el país–, “que no va a declarar la guerra” lo que significa que los criminales tienen permiso para todo?

La señal es clara, el presidente condena a la sociedad a ser rehén del terror que por todo el país desatan las bandas del crimen organizado.

¿Quién va a defender a los ciudadanos de las venganzas, la violencia y el terror, si el signo del gobierno del presiente Obrador son precisamente la venganza, la violencia y el terror?

Al tiempo.